Diciembre es por excelencia el mes de mayor actividad social. No se puede creer tanta cantidad de eventos y festejos ni tanta cantidad de comida que anda por ahí dando vueltas acompañando dicho cuadro. Es que pareciera que ademas de ser ese mes en el que solemos o al menos intentamos hacer un balance personal, parar la pelota y mirar un poco hacia adentro, es también ese mes de felicidad, de reencuentros y de abrazos. Pero por sobre todo esto, diciembre es el mes de mayor descontrol gastronómico y por lejos en el que mas se come. Y ahí entre tantas fiestas y buena onda, andamos nosotros los cocineros -en la trastienda-, con el horno a temperatura infierno y casi convertidos en magos para que la crema chantilli llegue a tener su final feliz o para que el chocolate sobreviva a tanto a calor. Todo esto sumado a jornadas interminables de trabajo y a sentir que estaría buenísimo que entre el domingo y el lunes hubiese un día mas para poder así descansar.
En fin, aunque a simple vista parezca un mes complicado, para mi es genial porque se vive con mucha intensidad. Me encanta la energía que se respira y me encanta la parte que nos toca. Reunir, unir y dar alegría a través de la comida.
Que buen mes Diciembre! Habra alguien mas que sienta lo mismo que yo??
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